Obediencia extrema

Escrito el 16/03/2025
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó. Génesis 6:22


Seguir el plan de Dios para su vida no es un asunto menor; en realidad, se trata de la tarea más importante que usted pudiera recibir.

Siga la visión de Dios. Si otros se burlan de usted argumentando que es una locura lo que está haciendo, descanse y confíe en lo que el Señor le dijo que hiciera.

Noé lució como un tonto y un loco. El punto es que nadie quiere ser considerado “loco y tonto”, pero para obedecer a Dios como es debido, en ocasiones usted deberá cargar con estigmas.

Le dirán “loco” porque su pasión por Dios hace que usted hable del Evangelio con denuedo. Le dirán “tonto” porque no tiene relaciones sexuales antes de tiempo. En fin. Usted deberá cargar con su afrenta.

Este maravilloso texto no deja sombra de dudas sobre la determinación de Noé, con tal de obedecer a Dios. El texto también podría decir: Todo lo hizo al pie de la letra.

Amado lector. ¿Usted puede hacer lo mismo? O, ¿siempre está tratando de evitar la parte más difícil de obedecer?  

¿Se adelanta a los tiempos? ¿Lo vence la impaciencia? ¿Se desanima a hacer lo correcto por causa de la burla de otros? Mi consejo es que haga lo que Dios le mandó hacer.

Permítame hacerle una pregunta más: ¿Acaso Dios le mandó hacer algo? (Estoy seguro de que sí). Entonces hágalo. No dude más. Comience hoy.

“Todo” es “todo”. Dios no ha perdido su carácter radical. Mientras usted esté dispuesto a hacer “todo” lo que el Señor le manda, Él estará presto a respaldarlo.

La historia del cristianismo es una historia de esperanza y victoria, pero también de dolor. Alguien tiene que sufrir cuando se hace lo correcto. Alguien tiene que ponerse en manos del dolor para que otro viva.

Le digo esto porque, mientras usted siga deshonrando a Dios solo por no ofender a alguien, usted no podrá ver la luz plena de Dios en su vida.

La obediencia, en ocasiones, lo pondrá contra la pared. No pretenda que todos lo entiendan; confórmese con estar seguro de que fue Dios quien le pidió apartarse o cumplir con esa tarea divina.

¿Qué le está mandando Dios a usted? Obedézcalo en todo.

Paz y bien.