Podría ser en vano

Escrito el 09/02/2020
Ps. Gustavo Muñoz


Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Salmos 127:1.


​Detrás del éxito de sus acciones, usted siempre podrá encontrar a alguien más trabajando: Dios, el perfecto Arquitecto.

El esfuerzo que usted hace cuenta, la dedicación que le imprime a sus labores también cuenta, sin embargo, ninguna de sus acciones tendría el más mínimo valor, si Dios no lo ayudara.

Por favor no planee y tampoco se desgaste haciendo algo en lo que Dios no está presente.  

Ponga sus planes y sueños ante Dios, y pídale que sea Él quien le ayude a realizarlos. No crea que podrá hacer mucho, mientras Dios no sea el artífice de su agenda.

Su seguridad, no depende exactamente de lo prudente que usted pueda ser, más bien, depende de lo consiente que usted sea de la grandiosa protección de Dios.

Amado lector, no se mienta a usted mismo, lo que usted tiene y lo que ha logrado ha sido porque Dios así lo ha permitido, Él lo ha querido y se lo ha concedido.

No piense que es por su esfuerzo. Guarde su corazón del destructivo orgullo que le hará pensar que usted merece lo que tiene y que sus capacidades lo llevaron hasta donde hoy se encuentra.

Si usted no quiere fracasar, entonces permita que Dios sea quien “dibuje los planos”; no arriesgue su propio éxito.

Mientras usted “saque a Dios” de la ecuación de su vida, le aseguro que usted no conocerá más que el fracaso y el dolor.

Trabaje en equipo, su mejor aliado es Dios. No construya a ocultas, lo mejor que puede hacer es orar y pedir que sea Dios quien guíe sus acciones.

Considere que no hay absolutamente nada en su vida en lo que Dios no intervenga. Él le da vida, fuerza y dirección para que usted haga cada cosa.

Si usted obtiene todas las riquezas que ha soñado, pero no tiene salud para disfrutarlas, ¿Entonces de qué sirvió alcanzarlas?

Es por eso que usted necesita a Dios, Él no concede sus bendiciones a medias, la bendición de Dios es completa y no produce tristeza.

Quizá usted hoy, deba reconocer que ha caminado con mucho afán, que en su deseo de obtener lo que tanto anhela, ha olvidado que es Dios quien por su soberanía y eterno poder, puede concedernos todas las cosas.

Vuelva a Dios, entregue su agenda y pídale que le conceda los planos de su siguiente proyecto.

De lo contrario, usted se encontrará, tarde o temprano, viviendo vanamente, sin sentido o quizá, perdiéndolo todo.

Dios quiere concederle una victoria perfecta e impecable, no camine solo, no construya solo.